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2019-08-10    18:56:22

Pelotari David Álvarez termina con manos a punto de reventar

Por Lorenzo Rodríguez Blancas. Enviado

Lima, 10 Ago (Notimex).- Cinta y más cinta cubre sus dedos para no terminar destrozados y la palma de la mano parece tener otra piel para soportar la velocidad de la pelota que rebota sin piedad. La despega y pega con rudeza una y otra vez.

David Álvarez ha hecho historia en los Juegos Panamericanos Lima 2019 y aún parece no creerlo. En su primera incursión en una cita regional ha superado la adversidad y ha colaborado para que México también haga historia en esta competencia.

Tuvo que dejar su natal Guadalajara y el deportivo Tabachines para probar suerte en la Ciudad de México y ser parte de esta aventura. Voz pausada y con su medalla de oro que cogen aquellas manos que parecen un rompecabezas.

“Desde los 10 años he jugado pelota vasca”, asegura el pelotari, quien parece temblar de emoción, pero no, es por el fuerte frío que afecta al Distrito Villa María del Triunfo, al sur de Lima, que como manto cubre la colina.

“Es una gran experiencia. Desde el proceso que se hizo para llegar hasta aquí desde México”, asienta el jugador que venció de manera categórica al cubano Dariel Leiva, en 35 minutos de juego por un doble 10-0.

Álvarez se presentó como amplio favorito al título y no defraudó. Colaboró con cada manotazo a llegar a una quinta medalla de oro para México en este deporte, sin importar que sus manos terminaran maltrechas.

“Mis manos están un poco ya adaptadas, acostumbradas a la pelota y con la práctica se van haciendo resistentes”, asegura con orgullo, al tiempo que las mira como si quisiera sobarlas, frotarlas para aminorar el intenso frío.

Pero para David tener las manos quebradas ya es parte de la rutina, del entrenamiento diario, “mientras estés con la técnica correcta, no pasa nada, pero sí quedan un poco adoloridas”.

Aunque empezó a jugar desde los 10 años edad en una pared de su barrio en Jalisco, desde 2011 ha practicado ya de manera formal la pelota vasca. Antes lo hacía con una pelota de esponja, que cuando se moja pesa más y duele. Sin vendaje.

David habla del partido de este sábado que dio la quinta medalla de oro a México:

“No me di cuenta de que había ganado hasta que vi el marcador. Ya son los 10, ya gané, ¿no? Salí contento. Estaba un poco nervioso, pero contento por el triunfo. La verdad sí estaba nervioso y ansioso por jugar ya, pero ahora siento que ya estoy descansando”.

Y continúa: “he hecho algo grandioso, es mi primer panamericano y, bueno, dio resultado todo lo que veníamos entrenando”.

El mexicano comenta que a pesar de haber llegado como favoritos, “nunca hicimos de menos a un país o rival, siempre a dejar todo en la cancha. Venimos muy completos, estuvimos entrenando bastante y creo que se logró lo planeado”.

Si, a pesar de tener las manos destrozadas, llenas de moretones y con la piel de la palma como un rompecabezas.

-Fin de nota-




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